Crema bronceadora, ¿cómo actúa?

Crema bronceadora, ¿cómo actúa?

La crema bronceadora tiene sustancias que protegen de los efectos nocivos de la radiación solar.

crema bronceadoraSe insiste mucho en la importancia de usar crema bronceadora en verano. Su función como protectores solares es fundamental para evitar los daños de la radiación solar en la piel. ¿Cómo se consigue ese efecto? El secreto está en los componentes de estos productos, que actúan de dos maneras diferentes para conseguir que tu piel esté protegida.

Por un lado están las sustancias que funcionan como pantallas reflectoras de luz y radiación. El dióxido de titanio, la mica o el óxido de zinc que contiene una crema bronceadora provocan un efecto rebote de la luz y la radiación, haciendo que no penetren en nuestra piel.

La crema bronceadora contiene otras sustancias, como el ácido dinámico, benzofenona o alcanfor entre otras, que funcionan como filtros químicos y absorben en parte los rayos ultravioleta.

Estas dos funciones son fundamentales para la protección de la piel contra los rayos UVA y los UVB del sol. Los primeros son los responsables del bronceado pero también deterioran la elastina y el colágeno. Esto acelera el envejecimiento cutáneo. Los segundos son más peligrosos, ya que provocan quemaduras y aumentan el riesgo de sufrir cáncer.

El factor de protección solar de una crema bronceadora indica la cantidad de tiempo que dura su protección.

Las distintas concentraciones de estas sustancias es lo que determina el factor de protección de la piel (FPS). Este factor indica el tiempo que la crema bronceadora aumenta la capacidad de defensa de la piel frente al sol. Se estima que una piel normal puede exponerse al sol sin peligro durante 20 minutos, pero a los 10 minutos comienza a enrojecerse. Una crema bronceadora de protección 15 significa que se puede permanecer al sol 15 veces más tiempo: 10 x 15 es igual a 150 minutos, es decir, unas dos horas y media. Y con un FPS 30 estaríamos protegidos unas cinco horas.

crema bronceadora Sin embargo, para una buena protección de la piel de la radiación solar es necesario renovar la aplicación de la crema bronceadora cada dos horas. ¿Por qué? Porque nos tocamos la piel, nos bañamos, sudamos, no la aplicamos correctamente, por el tipo de piel… el FPS es algo orientativo, por eso es importante renovar la aplicación de los protectores solares cada dos horas.

Además, es importante elegir bien el FPS de la crema bronceadora. Tiene que ir acorde al tipo de piel, para que su función protectora sea la correcta. No es lo mismo la protección que necesita una persona de piel muy pálida (fototipo I) que una persona de piel de color intermedio (fototipo III) o de color oscuro (fototipo IV). Dependiendo de ese tipo de piel se puede elegir entre la crema bronceadora de protección mínima (con un FPS por debajo de 11), moderada (entre 12 y 29) y alta (igual o mayor de 30).

Así que no olvides la crema bronceadora en la playa, la piscina o si vas a estar al aire libre. Recuerda que hay que aplicarla media hora antes de la exposición. Hay que renovar esa aplicación cada dos horas. Y evita las horas centrales del día, ya que es cuando la radiación solar está más alta. Mantener estas pautas te ayudará a evitar problemas en tu piel en el futuro.

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